El arte de la bienvenida es una forma de entender la casa como un espacio vivo y en constante transformación. Pequeños actos, a menudo invisibles, la convierten en un hogar al que volver una y otra vez. Y justo ahí, en ese espacio intermedio, los muros se transforman, una vez más, en lienzo.
La Casa Coderch encarna la esencia del legado Bassols: diseño atemporal, autenticidad en los materiales y una forma de entender el hogar a través de las distintas maneras de habitarlo. Luz, intimidad y conexión con el paisaje; en palabras de José Antonio Coderch: “Esta casa es para los que la viven, no para los que la ven”.